a hazana cientifica y humana del inmigrante trentino Dr. Alberto Alberti -el primer mapeo con electricidad en el mundo, prolongado durante ocho meses, de un cerebro humano consciente y expuesto- fue suscitada
1.- para forjar la neurocirugia (era necesario perforar el craneo: reimplantar el uso del trepano, abandonado porque los pacientes con cualquier foco cerebral fallecian del exceso de perforaciones inutiles, ya que se desconocia casi toda localizacion de funciones en el cerebro humano),
2.- por el uso politico de la neurobiologia en la modernidad,
3.- por el valor personal y esfuerzo cientifico del mismo Alberti y de un sabio polaco que asento su hogar en una pieza de la calle Victoria, y
4.- por la faustica necesidad humana de tocar el alma.
Pero, no era el alma lo que movia el cuerpo?
No estaba el alma repartida por todo este?
Por que se la habria de poder electrizar solo en el cerebro?
Seria acaso la electricidad veneno para la mente?
No deberia ineluctablemente morir el paciente cerebral electroestimulado, a causa de esa desmesura violatoria de nuestra condicion terrenal?
Para impedir esa osadia modernista, el primer Congreso medico internacional en Londres condeno de antemano todo futuro ensayo semejante, maguer su utilidad y necesidad clinica.
Interactuaria la electricidad con el alma?
Saberlo, la des-sobrenaturalizaria?
Y, en una formulacion mucho mas grave y profunda, seria endogenista la semoviencia?